Escrito originalmente por Joanne Kenen, New America Foundation. Asistencia de Paul Testa en la investigación. Actualizado en abril de 2010 por Joanne Kenen. Asistencia de Meredith Hughes y Allison Levy en la investigación.
Este trabajo ha sido posible gracias a la Fundación Robert Wood Johnson.
INFORMACIÓN A LA MANO
- La ley de reforma del sistema de salud promulgada en marzo de 2010 reducirá en un estimado de 32 millones el número de personas menores de 65 años que carecen de seguro médico.1
- Se supone que como resultado de la ley de reforma, el 94 por ciento de ciudadanos y residentes legales menores de 65 años tengan cobertura para el 2019. 2
- De acuerdo a la Oficina de Presupuesto del Congreso, algo así como 23 millones de personas menores de 65 años permanecerán sin cobertura para el año (2019).3
- De acuerdo a la Oficina del Censo de Estados Unidos, a partir de 2008, 46.3 millones de personas menores de 65 años carecieron de cobertura de salud frente a 45,7 millones en 2007.4
- Casi un 82 por ciento de los no asegurados vivía en familias encabezadas por trabajadores.5
- En 2008, el 17.2 por ciento de los trabajadores a tiempo completo y el 25.5 por ciento de los trabajadores a tiempo parcial entre los 19 y 64 años de edad estuvieron sin cobertura el año redondo.6
- Algunos analistas consideran que otros 25 millones de adultos carecen de cobertura, por encima del 60 por ciento de 2003. Esto significa que ellos están expuestos a cubrir altos costos de su propio bolsillo en relación a sus ingresos.7
- En Estados Unidos se gastó en 2008 un estimado de $ 2.34 mil billones ($2.34 trillones en inglés) en atención médica. Casi el 16.2 por ciento de su producto interno bruto (PIB).8
- Los centros para Medicare y servicios de Medicaid estiman que en 2009, el gasto nacional en el rubro de la salud ascendió a $ 2.46 mil billones ($2.46 trillones en inglés), aproximadamente el 17.3 por ciento del producto interno bruto (PIB).9 •Sin embargo, Estados Unidos se mantiene detrás de otras naciones industriales en muchos de los indicadores sobre la calidad de los servicios de salud. 10
- Se anticipa que la reforma de salud permitirá ahorrar $ 124 mil millones ($124 billones en inglés) en 10 años y revertir el déficit del presupuesto federal en un medio por ciento del PIB en la siguiente década.
- Investigadores estiman que de cada 30 a 40 centavos de dólar que se gastan en servicios de salud en Estados Unidos se destinan a la atención de pobre calidad.11
Ley Pública*
La reforma de salud ahora es una Ley Pública. El 23 de marzo de 2010, el Presidente Barak Obama firmó la Ley de protección y atención asequible al paciente ( Patient Protection and Affordable Care Act) y una semana después siguió con modificaciones a un proyecto de ley de reconciliación presupuestaria.
La legislación, que permitirá a 32 millones de personas no aseguradas contar con cobertura médica para el año 2019, empezará por rediseñar un sistema de salud fragmentado, descoordinado y altamente costoso. La nueva ley fue la conquista de un objetivo buscado por los reformadores, con diversos grados de intensidad, desde que Theodore Roosevelt presentó la idea de cobertura para todos en la Plataforma del Partido Progresista de 1912.
Tal como el Presidente Obama lo señaló, fue un triunfo “extraordinario e improbable”.12 Sin embargo, en nuestro ambiente polarizado, sigue cargado de incertidumbres políticas y estratégicas que podrían opacar su ejecución en los próximos años.
Históricamente, nuestras discusiones sobre la reforma nacional de salud se enfocaron en la cobertura. Ahora, el gobierno de Obama y sus aliados hicieron que el asunto de la reforma de salud sea efectivamente más importante que la cobertura en sí. Cobertura, costo y calidad - ellos argumentan- están intrínsecamente ligados y no pueden concentrarse en soluciones o incrementos parciales.
Nuestro sistema, enraizado en un modelo sensible de atención médica de mediados del siglo 20 no reúne adecuadamente las necesidades de servicios de salud o económicas del siglo 21, donde el desafío de la sobre curva médica, y los gastos, se deben a enfermedades crónicas en una población que envejece.13
Los activistas por la reforma argumentaban que el costo de la inacción sobrepasaba el costo de la acción, 14 y que los gobiernos federales y estatales, los grandes y pequeños negocios, y las familias comunes y corrientes en Estados Unidos necesitaban un alivio en la marcha ascendente, invariable e insostenible de los costos de salud. 15 Y convencieron a una mayoría de legisladores, aunque sólo a una estrecha mayoría de demócratas, que el cubrir a los no asegurados bajo un sistema de salud de alta calidad, restaurado y modernizado, era una cuestión de moral y responsabilidad fiscal propia de Estados Unidos.
La reforma de salud es difícil por su dimensión y sus complejidades, con muchas partes en movimiento y consecuencias no intencionales. Afecta a la sexta parte de la economía, y tiene que ver con cada médico, hospital, y comunidad. También es dura porque aún en tiempos políticos menos volátiles los debates en Washington no son siempre sobre el tema de salud per se, sino sobre políticas, poder, y la dimensión y los alcances del gobierno.
La batalla sobre los servicios de salud no terminó con los votos en la Cámara de Representantes y en el Senado. Se dará en las campañas políticas de 2010 y 2012 y posiblemente más adelante en las cortes estatales y federales, y en las legislaciones estatales encargadas de establecer el cambio, redactando e implementando regulaciones y asignando fondos para que la reforma de salud no sea solamente una ley sino una realidad.
Los 18 meses de debates y la fase de apertura de la implementación fueron configurados por una interesante paradoja. Como lo ha explicado el Prof. Robert Blendon de la Escuela de Salud de Harvard, muchos son escépticos sobre la “reforma de salud” pero apoyan muchos de sus componentes, tales como crear cambios en la cobertura, subsidiar a los pobres, o exigir que las aseguradoras cubran personas con condiciones preexistentes. 16 El éxito de la reforma a largo plazo será determinado en parte por si, y cuando el público estadounidense decida que la reforma de salud sea la suma de sus partes razonablemente popular.
*La designación de leyes generales que vinculan por igual a todos los miembros de la comunidad. La ley pública (The law of the land), encarnada en la Constitución de Estados Unidos como un debido proceso de ley, incluye todo lo legal y las normas imparciales que definen los derechos humanos y deberes provistos para su protección e imposición tanto entre el Estado y sus ciudadanos y entre los propios ciudadanos.
COBERTURA
Como se lo ha señalado, la ley de reforma de salud dará lugar a la cobertura de un estimado de 32 millones de estadounidenses e inmigrantes legales – 16 millones a través de la más grande expansión de Medicaid.17 Se estima que el porcentaje de residentes menores de 65 años no asegurados (excluyendo los indocumentados) se incremente del 83 por ciento en 2008 (la última cifra disponible) a 94 por ciento en 2019.18 Alrededor de 23 millones de residentes menores de 65 años (un tercio de los cuales son inmigrantes indocumentados) permanecerán sin cobertura.
Aunque sólo los demócratas votaron por la legislación final, la propuesta por sí misma fue una amalgama de ideas de ambos partidos. El mandato individual, por ejemplo, fue inicialmente una idea republicana que se hizo predominante durante el gobierno de George H.W. Bush. 19
La nueva ley es una mezcla de soluciones públicas y privadas. Mantiene el actual sistema basado en el empleador pero llena el vacío al expandir los programas públicos, Medicaid notablemente, y asigna más recursos ($ 11 mil millones -$11 billones- de los años fiscales 2010-2015) a las clínicas comunitarias.20 Crea un “intercambio” o grupos de compra a partir de 2014 para ayudar que las personas y pequeños negocios compren cobertura confiable y asequible.21 ( Ver texto en recuadro “Intercambio de seguros, o conectores”.)
Los intercambios, los que de acuerdo a la Oficina Congresal de Presupuesto cubrirán alrededor de 29 millones de personas para 2019, tendrán que seguir las nuevas reglas y darán nuevas protecciones a los usuarios.22 (No todos los que estarán cubiertos en los intercambios carecen actualmente de seguro, ni todos en el intercambio serán subsidiados. A los inmigrantes indocumentados no se les permitirá comprar planes dentro de los intercambios.)
Las aseguradoras tendrán que cubrir a todos, incluyendo a los que tienen condiciones preexistentes de salud. No podrán cargar una prima más alta basada solamente en las condiciones de salud de una persona.23 Habrá límites sobre cuánto tendrán que pagar de su propio bolsillo las personas y familias en un año, y los planes incluirán mejor cobertura para la atención preventiva. (Otras medidas de protección entran en el juego anterior.)
El “plan público”, una opción para un plan de salud auspiciado por el gobierno dentro del intercambio de estados, fue eliminado de la legislación final. En vez de esto, los cambios contendrán planes compartidos sin fines de lucro, tanto como planes nacionales negociados por el gobierno federal pero bajo gestión privada de las aseguradoras. (Para mayores detalles sobre los intercambios y el nuevo marco regulador, ver el resumen (summary) de Kaiser Family Foundation en www.kff.org/healthreform/upload/8023-R.pdf).
La ley de reforma de salud exige responsabilidades compartidas. Gobierno, personas y negocios, todos tienen obligaciones. Las personas que no compren cobertura, o los negocios que no cubran a sus trabajadores, enfrentarán penalidades. Los pequeños negocios y las personas de bajos ingresos recibirán subsidios, y habrá algunas excepciones basadas en la accesibilidad. Las personas pueden conseguir subsidios en una escala ascendente hasta el 400 por ciento del nivel federal de pobreza. (Ver capítulo de costos para detalles sobre niveles de cobertura y subsidios.) Mayores detalles en www.kff.org/healthreform/upload/8023-R.pdf.)
Además, la legislación crea la ley de servicios y apoyo a vida comunitaria asistida (CLASS Act por sus siglas en inglés), una forma limitada de cobertura a largo plazo apoyada por el gobierno. La participación es voluntaria. El beneficio no cubrirá todos los costos de atención a largo plazo, pero proporcionará asistencia en el hogar para ancianos o incapacitados que necesitan ayuda para sus actividades diarias de rutina tales como comer o bañarse. La ley se expande y crea algunas otras iniciativas dirigidas a la comunidad en lugar de la atención institucional de los ancianos e incapacitados. (Ver Capítulo 9, “Atención a largo plazo” para mayor información.)
La ley de reforma de salud cierra gradualmente el vacío en la cobertura del beneficio de recetas médicas de Medicare, 24 expande la cobertura de cuidados preventivos en Medicare (y Medicaid), y cubre los exámenes físicos anuales y visitas de bienestar para algunos beneficiarios de Medicare.25
Costo y financiamiento
La expansión de casi $1 mil billones ($ 1 trillón en inglés) a la cobertura será financiada en parte por el incremento de impuestos a Medicare para las familias de ingresos elevados, por los impuestos indirectos sobre las llamadas pólizas de seguro “Cadillac”, y por cuotas pagadas por compañías farmacéuticas, hospitales y aseguradoras. Los pagos para Medicare Advantaje, los planes privados de Medicare, serán también reestructurados para eliminar los sobrepagos. La ley de reforma de salud no incluye ni un límite sobre el gasto en salud en general, ni el racionamiento impuesto por el gobierno, aunque los opositores a la legislación sostienen que algunas estipulaciones, como por ejemplo evaluar la eficacia o tratamientos diferentes, podrían conducir eventualmente al racionamiento.
Algunos de los ahorros proyectados vendrán de las reformas al “sistema de prestaciones” y de los incentivos de pago modificados. Esto implica estrategias para desplazar en cierta medida el sistema de salud algo más allá de su orientación sensible, y más hacia la atención de pacientes con enfermedades crónicas, las que son responsables del 78 por ciento de nuestros gastos de salud a nivel nacional. 26 La legislación incluye varios incentivos: proyectos piloto, demostración y experimentos para crear un sistema más coordinado e integrado, mientras se mejora simultáneamente la calidad y se restringe el incremento de los costos. Las nuevas herramientas incluyen hogares médicos, organizaciones de atención médica responsables, y paquetes de pago para episodios de atención médica. (Ver "Calidad" en la sección líneas abajo y Capítulo 3, "Calidad de la atención.")
Una de las nuevas herramientas para la contención de costos será la Junta asesora de pago independiente (the Independent Payment Advisory Board) que hará pagos a Medicare y recomendaciones al Congreso para la reducción del despilfarro (aunque los hospitales están exentos hasta 2019). Otra es del nuevo Centro para la Innovación de Medicare y Medicaid (Center for Medicare and Medicaid Innovation) que permitirá que los nuevos modelos de atención centrados en el paciente sean probados, revalorados, e introducidos en todo el sistema con más rapidez y flexibilidad que los proyectos tradicionales de demostración.27 Adicionalmente, la legislación crea una senda para la aprobación de biogenéricos (medicamentos basados en sustancias biológicamente activas), pasos para reforzar la fuerza laboral para la atención primaria, y un nuevo instituto de investigaciones centrado en los resultados de los pacientes (Patient-Centered outcome Research Institute) para supervisar la eficacia de los resultados comparativos auspiciados federalmente para determinar qué medicamentos, dispositivos, o procedimientos trabajan mejor. 28 (Ver Capítulo 2, "Costo de los servicios de salud” )
Calidad
Todos hemos escuchado que Estados Unidos tiene los mejores servicios de salud del mundo. Ya no podemos darlo por sentado. Nuestros indicadores en algunas áreas andan a la zaga de otros países industrializados, aunque gastamos mucho más per cápita y un porcentaje mayor de nuestro PIB. 29
En un estudio de The Commonwealth Fund que data de 2007, el sistema de salud en Estados Unidos se ubicó cerca del último en calidad comparado con el Reino Unido, Alemania, Australia, Nueva Zelandia y Canadá. Estados Unidos fue el último entre los seis países en brindar atención segura, y cerca al último en brindar la atención correcta, atención coordinada y atención enfocada en el paciente. 30
Otro ejemplo: Cerca de la mitad de los pacientes crónicos en Estados Unidos no llenaron su receta médica, no consiguieron atención recomendada, o no vieron un médico en 2008 debido al costo, un 7 por ciento comparado con el 36 por ciento en otros países industrializados. 31
En los últimos años, el dialogo sobre la calidad de los servicios de salud ha empezado a cambiar en Washington. Más expertos, tanto liberales como conservadores, han llegado a la conclusión de que necesitamos transferir recursos y prioridades a la atención primaria, coordinación en la atención, prevención y bienestar.32 La legislación de la reforma de salud empieza a hacerlo al experimentar con nuevas formas de pago a médicos y hospitales, premiando la coordinación y administración de la atención, y empezando a desplazar el sistema para premiar la calidad, no la cantidad. (Ver Capítulo 3, “Calidad de la atención” para mayores detalles.)
Muchas de estas estipulaciones en la legislación son pasos modestos o experimentos, enfocados en programas a cargo del gobierno como lo son Medicare y Medicaid, y aún no está claro cuan rápido y fuerte éstas se sentirán a través de todo el sistema de salud en su conjunto. La ley, sin embargo, requiere de una estrategia nacional para la mejora de la calidad, la que incluye bienestar y salud de la población, tanto como un nuevo esfuerzo para documentar y tratar las desigualdades.
Entre las herramientas que tienen el propósito de crear un sistema de salud de alto rendimiento están:
Gestión de enfermedades crónicas, hogares médicos y organizaciones responsables de la atención médica.
Los centros para el control y prevención de enfermedades (CDC) estiman que 133 millones de personas en Estados Unidos viven con una o más enfermedades crónicas tales como hipertensión, diabetes o asma, y que las enfermedades crónicas son responsables del 70% de las muertes33 y de cerca al 78 por ciento de los gastos en salud. 34 La ley de reforma de salud fomenta el desarrollo de “hogares médicos” donde los médicos reciben salario por vigilar enfermedades crónicas, y en la medida en que los hogares médicos puedan ser parte de la solución, se hacen necesarias mayores investigaciones.35
La legislación también anima a las organizaciones responsables de la atención médica para que se establezcan nuevas relaciones entre médicos primarios y especialistas y hospitales. Usando un enfoque más integrado y basado en la evidencia para la atención, los proveedores tendrán que satisfacer los parámetros de calidad pero pueden compartir los ahorros de Medicare y Medicaid (Ver el capítulo sobre calidad para mayor información.)
Fuerza laboral/atención primaria
Menos estudiantes de medicina en Estados Unidos han elegido la medicina familiar, pediatría, geriatría, atención primaria y otros campos relacionados como profesión médica primaria en los años recientes.36 Una encuesta entre estudiantes de medicina de cuarto año, en 2007, mostró que solo el 23.2 por ciento consideraba formarse en medicina interna, y solo el 2 por ciento en medicina general interna.37 Los campos de radiología, ortopedia, anestesiología y dermatología son más populares por que ofrecen mejores salarios y tiempos de trabajo más cómodos.38
Para expandir el acceso a los servicios de atención primaria, la ley de reforma mejora los reembolsos de Medicare y Medicaid (aunque la ley especifica estas mejoras solamente para los cinco próximos años en Medicare y solamente para 2013 y 2014 en Medicaid). La ley contiene también otros incentivos, incluyendo una reasignación de la residencia de los puestos de entrenamiento médica de los graduados para estimular a los estudiantes de medicina a seguir la carrera en atención primaria y cirugía general.
Hay quienes arguyen que las enfermeras especializadas pueden satisfacer en parte la demanda de atención primaria. 39 Se trata de enfermeras inscritas con grados de maestría o doctorado y entrenamiento clínico avanzado. La legislación extiende la educación, capacitación y apoyo en préstamos financieros para enfermeras y enfermeras especializadas.
La legislación también establece la concesión de becas para capacitación del personal y otras de protección al paciente y mejoras en la calidad para los hogares de ancianos y otras dependencias para la atención a largo plazo.40
La reforma de pagos
La legislación contiene incentivos para que los hospitales reduzcan readmisiones innecesarias y para reducir la tasa de infecciones y otras condiciones relacionadas adquiridas en los hospitales.
Autoriza pruebas de grupo, o el pago a un equipo de proveedores por un episodio de atención a través de varias situaciones de atención médica de manera que premie la calidad, la coordinación entre los proveedores y los resultados.41 Crea la Red de programas de atención en colaboración basados en la comunidad y dirigidas a mejorar el tratamiento y la supervisión de enfermedades crónicas en un escenario de pacientes externos.
La ley amplía y crea algunas otras iniciativas dirigidas a ofrecer atención basada en la comunidad, en vez de institucional, para los ancianos e incapacitados.
Informática de salud
Los médicos han sido muy lentos para comprender la informática de salud (IT) y la mayoría todavía usa la escritura manual en sus recetas médicas. A partir de 2008, solamente el 18 por ciento de los médicos informaron usar un formulario electrónico de historial de salud básico a pesar de que la electrónica se usa de forma rutinaria en otros escenarios, incluyendo aquellos tan sensibles y privados como los de las transacciones bancarias y las compras.42
Las barreras para ampliar su adopción incluyen costos, debates sobre quién debiera pagar, dudas sobre su obsolescencia, curvas abruptas de aprendizaje, temores sobre cómo mantener la privacidad del paciente, y falta de operabilidad entre sistemas de informática. 43
La ley para la recuperación y reinversión de 2009 (The American Recovery and Reinvestment Act) prometió casi $20 billones en fondos del gobierno para ayudar e incentivar el “uso inteligente” de la informática de salud. Las prioridades de CMS para el “uso inteligente” de la informática incluyen mejorar la calidad, la seguridad, y la eficiencia de los servicios de salud; reducir las desigualdades y mejorar la salud pública; mejorar la coordinación en la atención y la participación de los pacientes; y garantizar la protección de la privacidad de información personal de salud. 44
La nueva ley de reforma provee apoyo adicional para informática de salud, requiriendo el desarrollo de normas nacionales para el manejo de recolección de datos, interoperabilidad entre sistemas informáticos, y sistemas de seguridad para el manejo de la información. 45
En el campo de la salud pública, grandes grupos de datos protegidos por la privacidad podrían conducir a una temprana identificación de epidemias o bioterrorismo, y ayudaría a la eficiencia de las investigaciones.
Salud pública
Tanto los empleadores como los estados están poniendo un nuevo énfasis en el bienestar y la prevención, particularmente en torno a la obesidad, ejercicios, tabaco y prevención y tratamiento de la diabetes. La legislación permite mayor flexibilidad para que los empleadores vinculen el bienestar del lugar de trabajo con las primas de seguro.
La legislación sobre bioterrorismo desde los ataques del 11 de septiembre también ha ayudado a modernizar la infraestructura de salud pública de tal forma que mejora la vigilancia de emergencia tanto en una epidemia natural o en un ataque terrorista. (Ver Capítulo 12, “Salud pública” para más información.) La legislación otorga subsidios para ayudar a las agencias de salud pública a mejorar la vigilancia de enfermedades infecciosas y otros problemas de salud pública y responder a esas amenazas.46
Los investigadores de salud pública han elevado sus esfuerzos para entender y tratar las persistentes y a veces impenetrables desigualdades raciales y socioeconómicas de nuestro sistema de servicios de salud, y la ley de reforma de salud fomenta un mayor trabajo en este campo. (VerCapítulo 10, " "Disparidades," para más información.)
LAS INCÓGNITAS POR RESOLVER
La reforma de salud implica un enorme cambio. Algunas predicciones sobre sus efectos se basan en modelos y conjeturas, conjeturas sobre la economía, la salud y las futuras acciones tanto de los políticos como las de los proveedores de servicios de salud. Las dudas permanecen, en particular, sobre si la competencia, la regulación, y la simplificación administrativa en los intercambios de cobertura del estado permitirán que la cobertura esté al alcance de la clase media y de la de menores ingresos.
La reforma de salud, y su implementación, es también un trabajo en marcha. El Congreso se ocupa casi cada año de algunos aspectos de Medicare, Medicaid o políticas de salud. Algunas veces esto es un leve pellizco a las fórmulas de pago. Algunas otras es un mar de cambio, tal como cubrir medicamentos para el SIDA u ofrecer Medicare a los incapacitados, o cubrir a niños pobres bajo el programa de salud infantil (Children’s Health Insurance Program.)
La legislación de reforma de 2010 necesitará algunos apretones, ajustes, y posiblemente grandes enmiendas con el tiempo. Los estados también continuarán experimentándolos en su propia realidad. Algunas aseguradoras y planes de salud podrían resistirse al cambio; otras podrían encontrar que su propio interés coincide con el de las personas que ellas tienen como clientes. Y se asume que serán infructuosos los esfuerzos anunciados por algunos republicanos para revocar la ley.
Además, Estados Unidos enfrenta profundos déficits para los próximos años. Es improbable que el sector de salud esté fuera de los límites para una estrategia nacional de reducción de la deuda. Los legisladores ponderaron, y descartaron, docenas de potenciales elevadores de ingresos para la reforma de salud, variando desde impuestos a las bebidas refrescantes azucaradas hasta amplios cambios en el código impositivo. 47 Se anticipa ver muchas de estas ideas resurgir en un nuevo contexto cuando el país pelea contra su déficit y su deuda.
PAUTAS PARA PERIODISTAS
- Uno de los errores más comunes que cometen los periodistas es el de equiparar el servicio universal de salud con el que opera el gobierno o medicina socializada. No son lo mismo, aunque algunos políticos aseveren que lo son. La medicina socializada significa que los hospitales pertenecen al gobierno y la mayoría de los proveedores de salud son empleados del gobierno. El servicio universal de salud simplemente significa que todos están cubiertos: sea en un sistema público, en un sistema privado, o como lo es en Estados Unidos bajo la ley de reforma de salud, una mezcla pública- privada.48
- Más servicios de salud no siempre equivalen a mejores servicios de salud. Familiarícese con las ideas básicas del Dartmouth Atlas of Health Care ( www.dartmouthatlas.org). En más de 30 años de investigaciones, los investigadores de Dartmouth han descubierto enormes diferencias en la forma en la que la gente es atendida en diferentes partes del país. Regiones que gastan más en personas muy enfermas no alcanzan necesariamente mejores resultados. De hecho, regiones con gastos inferiores muestran frecuentemente mejores resultados, debido en parte a que ellos tienden a usar más atención primaria y, proporcionalmente, menos especialistas. 49
- La política de salud como campo académico ha crecido enormemente desde principios de los años 80, dentro y fuera de Washington. Y actualmente todo se maneja electrónicamente, lo que hace que el instituto político de Washington sea más accesible para los periodistas regionales. Los periodistas, además, pueden ahora interesarse en su capacitación sobre temas de salud en departamentos de salud pública o en las universidades. Estos expertos académicos pueden ayudar a traducir la política nacional y explicar el impacto de las propuestas nacionales sobre una región específica o estado.
- Casi cada anécdota puede ser una anécdota de salud. Si un periodista estuviese cubriendo una disputa de trabajo, la economía local, bancarrota personal, políticas locales o bienestar al inicio de la niñez, los servicios de salud pueden de cerca, ser siempre parte de la historia.
- Más clínicos y grupos proveedores han empezado a estimular las mejoras en los servicios de salud en una escala local. Identifique a los innovadores de su comunidad a través de organizaciones tales como la Fundación Robert Wood Johnson, el Instituto para las Mejoras de los Servicios de Salud (Institute for Healthcare Improvement), y la Academia Estadounidense de Médicos Familiares ( American Academy of Family Physicians.) Entérese a través de sus hospitales locales y asociaciones médicas cuáles proveedores están tomado parte en programas pilotos nacionales y de demostración y cuáles planes de salud podrían estar apoyando innovaciones en el sector privado también.
- Descubra lo que es único en el sistema de servicios de salud de su estado. Muchos estados y gobernadores están probando sus propios enfoques para más cobertura accesible y prestación de servicios de salud más integral y basada en la evidencia. El programa de iniciativas de cobertura del estado (State Coverage Initiatives), patrocinado por la Fundación Robert Wood Johnson y administrada por la Academia de la Salud (AcademyHealth) en Washington, DC, mantiene tabuladores sobre reformas a nivel del estado (www.statecoverage.org). El programa ofrece asistencia política y técnica para ayudar a que los estados extiendan la cobertura y emprendan otras reformas. La academia nacional para las políticas de salud del estado (The National Academy for State Health Policy) es otra fuente muy útil de información. ( http://www.nashp.org/).
- La Asociación de periodistas en temas de salud (The Association of Health Care Journalists ( www.healthjournalism.org) tiene enlaces a muchos recursos, redes y hojas informativas para uso de los periodistas que cubren la reforma.
IDEAS PARA REPORTAJES
- ¿Hay en su comunidad escasez de médicos primarios? ¿Cuán fácil es conseguir un médico de atención primaria? ¿Qué está haciendo su estado o comunidad para estimular que más médicos opten por atención primaria? Entienda el rol de los proveedores de atención primaria como coordinadores de salud, no necesariamente como porteros al estilo HMO.
- Mucho de nuestro gasto va, e irá, a la atención de los pacientes más enfermos y muy cerca de sus últimos días. Pero algo del dinero que gastamos en ese periodo se destina a la atención que la gente realmente no busca, o en la atención que a sabiendas no mejorará su salud o aun prolongará su vida. ¿Cómo está evolucionando el nuevo campo de la medicina paliativa, y puede ahorrarle dinero mientras mejora la calidad? ¿Qué clase de hospitales (sin fines de lucro, académicos, rentables, públicos) ofrecen atención paliativa y cuán fácil es acceder a ella?
- Los hogares médicos se han abierto en muchas comunidades. La Academia Estadounidense de Pediatras los define como: “Atención primaria que sea asequible, continua, integral, centrada en la familia, coordinada, compasiva y culturalmente afectiva.” 50 ¿Hay hogares médicos en su comunidad? Si así fuese, ¿a qué se parecen? ¿Cómo pueden los pacientes acceder a ellos? ¿Qué es ser un paciente estando en uno de ellos? ¿Es una innovación genuina o el nuevo nombre de la atención primaria?
- Pase algún tiempo con estudiantes de medicina de su localidad. ¿Cuánto saben ellos sobre el sistema de servicios de salud al que están ingresando?
- Su sala de emergencia local es un barómetro para la salud de su sistema médico local. ¿Está colmada de pacientes? Si así fuese, puede ser no solamente debido al creciente número de no asegurados. Explore cuánta de la multitud en su comunidad se debe a la falta de seguro de salud, cuánta se debe a la incapacidad del no asegurado para acceder oportunamente a la atención primaria (incluyendo noches y fines de semana). ¿Cuánta se debe a la administración interna y al problema de flujo de pacientes dentro del hospital? Si su sala de emergencia no estuviese colmada, ¿qué es lo que están haciendo bien? ¿Cómo consiguen las personas atención de base comunitaria apropiada?
- Los Centros para Medicare y Servicios de Medicaid, la agencia de Medicare del gobierno federal, introdujeron recientemente reglas de pago por “resultados inexcusables”, lo cual significa que ellos no pagarán por ciertas condiciones evitables tales como cirugía en una parte equivocada o ciertas infecciones adquiridas en el hospital..51 Algunos estados y aseguradoras privadas están introduciendo políticas similares. Esto no anticipa cambiar radicalmente los pagos a hospitales en los años recientes, pero están designadas para hacer que los hospitales tomen muy en serio cómo mejorar la calidad. ¿Cómo acumulan los hospitales en su comunidad? ¿Cómo están respondiendo a estas nuevas políticas? ¿Está exigiendo su estado a que los hospitales hagan más informando sobre errores o condiciones adquiridas en el hospital incluyendo infecciones?
- Más empleadores están introduciendo bienestar ambiental y programas de prevención. ¿Están éstos trabajando? ¿Son de costo efectivo? ¿Discriminan a las personas con condiciones crónicas?
- Las clínicas comunitarias han asumido un rol extendido al cubrir a los pobres y sin seguro, y esto crecerá en los próximos años. La nueva ley de reforma incluye nuevos y grandes fondos para esas clínicas. La calidad varía: Algunas clínicas son de hecho hogares médicos, que hacen un buen trabajado al proveer atención primaria, coordinar enfermedades crónicas, y vincular pacientes con los servicios sociales necesarios en la comunidad. ¿Cómo se acumulan en sus clínicas locales?52
EXPERTOS Y PÁGINAS ELECTRÓNICAS
Analistas/Activistas
Stuart Altman ,
Professor of National Health Policy, Brandeis University, 781/736-3804,
altman@brandeis.edu
Stuart Butler , Vice President, The Heritage Foundation, 202/546-4400
Michael Cannon , Director of Health Policy Studies, Cato Institute, 202/789-5200, mcannon@cato.org
Nancy Chockley , President, National Institute for Health Care Management, 202-296-4426, nchockley@nihcm.org
Gary Claxton , Vice President/Director, Health Care Marketplace Project, Kaiser Family Foundation, 202/347-5270
David Colby , Vice President for Research and Evaluation, Robert Wood Johnson Foundation, 609/627-5754, dcolby@rwjf.org
Sabrina Corlette , Director of Health Policy, National Partnership for Women and Families, 202/986-2600, scorlette@nationalpartnership.org
Peter Cunningham , Senior Fellow, Center for Studying Health System Change, 202/484-5261, pcunningham@hschange.org
Richard Curtis , President, Institute for Health Policy Solutions, 202/789-1491, rcurtis@ihps.org
Karen Davis , President, The Commonwealth Fund, 212/606-3800, KD@cmwf.org
Stan Dorn , Senior Research Associate, Urban Institute, 202/833-7200
Michelle Doty , Associate Director of Research, The Commonwealth Fund, 212/606-3800, mmd@cmwf.com
Lynn Etheredge , Consultant, Health Insurance Reform Project, George Washington University, 301/654-4185
Pamela Farley Short , Professor and Director, Center for Health Care and Policy Research, Penn State University, 814/863-8786
Judy Feder , Professor, Public Policy Institute, Georgetown University, 202/687-8397
Steve Finan , Senior Director of Public Policy, American Cancer Society, 202/661-5700
Paul Fronstin , Director, Health Research Program, Employee Benefit Research Institute, 202/775- 6352, fronstin@ebri.org
John Geyman , Professor Emeritus of Family Medicine, University of Washington, 360/ 378- 4814, jgeyman@u.washington.edu
Paul Ginsburg , President, Center for Studying Health System Change, 202/484-5261, pginsburg@hschange.org
Robert Graham, Professor, Robert and Myfanwy Smith Chair , Department of Family Medicine, University of Cincinnati College of Medicine, 513/558-5004 Jocelyn Guyer, Senior Program Director, Center for Children and Families, Georgetown University, 202-784-4077
Edmund Haislmaier , Research Fellow, The Heritage Foundation, 202/546-4400
Antoinette Hays , Dean, Regis College School of Nursing and Health Professions, 781/768-7122, antoinette.hays@regiscollege.edu
Ida Hellander , Executive Director, Physicians for a National Health Program, 312/782-6006, Ida@PNHP.org
David Himmelstein , Associate Professor of Medicine, Harvard Medical School, 617/ 497- 1268, dhimmelstein@challiance.org
John Holahan , Director of Health Policy Research, Urban Institute, 202/261-5666
Joy Johnson Wilson , Federal Affairs Counsel, National Conference of State Legislatures, 202/624-5400, joy.wilson@ncsl.org
Judith Miller Jones , Director, National Health Policy Forum, 202/872-1469, jmjones@gwu.edu
Risa Lavizzo-Mourey , President & CEO, Robert Wood Johnson Foundation, 888/631-9989, rlavizz@rwjf.org
Barbara Lyons , Deputy Director, Commission on Medicaid and the Uninsured, Kaiser Family Foundation, 202/347-5270, blyons@kff.org
Enrique Martinez-Vidal , Director, State Coverage Initiatives, 202/292-6700
Don McCanne , Senior Health Policy Fellow, Physicians for a National Health Program, 949/493-3714, Don@McCanne.org
Catherine McLaughlin , Director of Health Research, Mathematica Policy Research, 734/794- 1122, Cmclaughlin@mathematic-mpr.com
Tom Miller , Resident Fellow, American Enterprise Institute, 202/862-5886, tmiller@aei.org
Robert Moffit , Director, Center for Health Policy Studies, The Heritage Foundation, 202/546-4400
Len Nichols , Director, GONE TO GMU Health Policy Program, New America Foundation, 202/986-2700, nichols@newamerica.net
Ron Pollack , Executive Director, Families USA, 202/628-3030, Communications Director: David Lemmon -- dlemmon@familiesusa.org
Karen Pollitz , Project Director, Health Policy Institute, Georgetown University, 202/687-3003
Uwe Reinhardt , James Madison Professor of Political Economy, Princeton University, 609/258- 4781
Sara Rosenbaum , Chair of Department of Health Policy, George Washington University, 202/530- 2343
Diane Rowland , Executive Vice President, Kaiser Family Foundation, 202/347-5270, drowland@kff.org
Matt Salo , Director, Health & Human Services Committee, National Governors Association, 202/624-5336, msalo@nga.org
Greg Scandlen , President and CEO, Consumers for Health Care Choices, 301/606-7364
Gordon Schiff , Associate Director of the Center for Patient Safety Research and Practice, Harvard Medical School, 617/ 732-4814, gdschiff@aol.com
John Sheils , Vice President, The Lewin Group, 703/269-5610,
Judith Stein , Executive Director, Center for Medicare Advocacy, 860/456-7790, jstein@medicareadvocacy.org
James Tallon , President, United Hospital Fund, 212/494-0700, jtallon@uhfnyc.org
Ken Thorpe , Professor and Chair, Rollins School of Public Health; Executive Director, Partnership to Fight Chronic Disease Advisory Board, Emory University, 404/727-3373
Grace-Marie Turner , President, Galen Institute, 703/299-8900
Alan Weil , Executive Director, National Academy for State Health Policy, 202/903-0101
Anne Gauthier, Senior Fellow, National Academy for State Health Policy
Ellen-Marie Whelan , Associate Director of Health Policy, Center for American Progress, 202/481-8162, ewhelan@americanprogress.org she still there? Not sure
Gail Wilensky , Senior Fellow, Project Hope, 301/656-7401, gwilensky@projecthope.org
Steffie Woolhandler , Associate Professor of Medicine, Harvard Medical School, 617/ 497- 1268, swoolhandler@challiance.org
Steve Zuckerman , Principal Research Associate, Urban Institute, 202/833-7200
Government
Marjorie Kanof , Managing Director, Health Care, Government Accountability Office, 202/512-7114
Charles Nelson , Assistant Division Chief, Income, Poverty and Health Statistics, US Census Bureau, 301/763-3183, charles.t.nelson@census.gov
C. Stephen Redhead , Specialist in Health Policy, Congressional Research Service, 202/707-2261, credhead@crs.loc.gov not sure if he’s still there
Stakeholders
David Abernethy , Senior Vice President, HIP Health Plans, 202/393-0660, DAbernethy@EmblemHealth.com
Alissa Fox , Senior Vice President, Office of Policy and Representation, Blue Cross Blue Shield Association, 202/626-8681, alissa.fox@bsbsa.com
Mary Grealy , President, Healthcare Leadership Council, 202/452-8700, mgrealy@hlc.org, cguttmann@hlc.org (assistant)
George Halvorson , Chairman and CEO, Kaiser Permanente, 510/271-5660
Angela Hunter , Director of Federal Affairs, Council for Affordable Health Insurance, 703/836- 6200 x387, anghunter@cahi.org
Charles Kahn , President, Federation of American Hospitals, 202/624-1500
Sister Carol Keehan , President, Catholic Health Association, 202/296-3993
Jeff Lemieux , Senior Vice President, Center for Policy and Research, America's Health Insurance Plans, 202/778-3200, jlemieux@ahip.org
Robyn Martin , Senior Policy Analyst, Service Employees International Union, 202/7307359, robyn.martin@seiu.org
James Mongan , President and Chief Executive Officer, Partners Healthcare, 617/278-1004
Meg Murray , Chief Executive Officer, Association for Community Affiliated Plans, 202/204-7509, mmurray@communityplans.net
Michael Rodgers , Vice President for Public Policy and Advocacy, Catholic Health Association, 202/296-3993, mrodgers@chausa.org
Gerry Shea , Assistant to the President for Government Affairs, AFL-CIO, 202/637-5237, gshea@aflcio.org
Laura Trueman , Executive Director, Coalition for Affordable Health Coverage, 202/626-8573
Websites
AFL- CIO www.afl-cio.org
Alliance for Health Reform www.allhealth.org
Alliance of Community Health Plans www.achp.org
America's Health Insurance Plans www.ahip.org
Blue Cross Blue Shield Association www.bcbs.com
California HealthCare Foundation www.chcf.org
Catholic Health Association www.chausa.org
Center for Health Care and Policy Research, Penn State University www.hhdev.psu.edu/chcpr/
Center for Studying Health System Change www.hschange.org
Coalition for Affordable Health Coverage www.cahc.net
The Commonwealth Fund health reform site www.commonwealthfund.org/Health-Reform.aspx
Congressional Budget Office http://www.cbo.gov/
Consumers for Health Care Choice www.chcchoices.org
Consumers Union www.consumersunion.org
Council for Affordable Health Insurance www.cahi.org
Cover the Uninsured Week http://covertheuninsured.org
Economic Research Initiative on the Uninsured http://www.umich.edu/~eriu/
Employee Benefit Research Institute www.ebri.org
Families USA www.familiesusa.org
Federation of American Hospitals www.fah.org
Galen Institute www.galen.org
George Washington University Department of Health Policy www.gwhealthpolicy.org
Georgetown University Center for Children and Families http://ccf.georgetown.edu
Georgetown University Health Policy Institute http://ihcrp.georgetown.edu/
Government Accountability Office www.gao.gov
Health Affairs Journal www.healthaffairs.org
Health Reform GPS (www.healthreformgps.org)
Health Research and Educational Trust www.hret.org
Healthcare Leadership Council www.hlc.org
Heritage Foundation www.heritage.org
Institute for Health Policy Solutions www.ihps.org
Kaiser Commission on Medicaid and the Uninsured www.kff.org/about/kcmu.cfm
Kaiser Family Foundation health reform site http://healthreform.kff.org
Kaiser Health News www.kaiserhealthnews.org
Lewin Group www.lewin.com
National Academy for State Health Policy www.nashp.org
National Coalition on Health Care www.nchc.org
National Conference of State Legislatures www.ncsl.org
National Governors Association www.nga.org
National Health Policy Forum www.nhpf.org
National Institute for Health Care Management www.nihcm.org
National Partnership for Women and Families www.nationalpartnership.org
National Women's Law Center www.nwlc.org
New America Foundation health.newamerica.net
Robert Wood Johnson Foundation www.rwjf.org
Rollins School of Public Health, Emory University www.sph.emory.edu
State Coverage Initiatives www.statecoverage.net
United Hospital Fund www.uhfnyc.org
Urban Institute www.urban.org
U.S. Census Bureau www.census.gov