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Capítulo 12 - La salud pública

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NOTE: Charts and graphs for this chapter are listed in the right column of the page.
CAPÍTULO 12 - LA SALUD PÚBLICA

Content Last Updated: 1/10/2007 5:00:24 PM
Graphics Last Updated: 12/14/2006 3:48:35 PM
Note: Terms in green will show glossary definitions when clicked.

DATOS FUNDAMENTALES

  • De cada $100 que se gastan en el país, el gobierno sólo destina $3 a la salud pública.a
  • El presupuesto anual de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) fue de $6 200 millones en 2006, por comparación con los $28 600 millones destinados a los Institutos Nacionales de Salud.b
  • En el siglo XX la esperanza de vida promedio aumentó 30 años y, según calculan los CDC, 25 de esos años dependieron de las mejoras de la salud pública.c
  • Las concentraciones de plomo en la sangre son más elevadas en los niños afroestadounidenses que en los niños blancos e hispanos.d
  • La diabetes sacarina afecta a casi 21 millones de personas en el país y es mucho más común en los grupos de población de color que en los blancos.e
  • Se calcula que el aumento de la prevalencia de la obesidad en el país explica el 27 por ciento del aumento del gasto sanitario en los últimos 20 años.f

La salud pública —que se entiende literalmente como la salud del público— es una empresa vasta y compleja que no admite definiciones ni límites sencillos. Por comparación con el sistema médico, cuyo interés primordial es el individuo cuando está enfermo o lastimado, el sistema de salud pública se propone mantener sanas a las comunidades y las poblaciones educándolas con respecto a la salud física y mental, y poner en práctica programas para prevenir las enfermedades, los traumatismos y la discapacidad.1

A partir de 2001, el Congreso ha hecho nuevas inversiones económicas en la infraestructura de la salud pública. Aplicando las mayores sumas desde la segunda guerra mundial,2 el Departamento de Salud y Servicios Sociales distribuyó más de $7 000 millones a los gobiernos estatales y locales entre los años fiscales 2002 y 2006. El principal objetivo era ayudar a remodelar el sistema de salud pública mediante la contratación de más personal, el mejoramiento de los laboratorios y la actualización general de la infraestructura, incluida la tecnología de la información que funciona al instante.3 A pesar de todo, como lo puso de manifiesto la devastación causada por el huracán Katrina en 2005, los problemas que aún quedan por resolver son enormes.

Después de una visita a la costa del golfo de México, Risa Lavizzo-Mourey, presidenta y directora general de la Fundación Robert Wood Johnson, resumió la lección principal que nos dejó Katrina:

“…[L]a gran mayoría de los estadounidenses no consideran como miembros iguales de nuestra sociedad a esa gran cantidad de personas que no son blancas y que son las más pobres, las más viejas, las más enfermas y las desposeídas. Si a usted aún le queda alguna duda …sólo piense en las increíbles imágenes de los perdidos y olvidados de Nueva Orleans amontonados en los techos, agitando toscos letreros que suplicaban ‘Ayúdennos’ y pidiendo alimentos y agua que nunca llegaban”.4

El derrumbamiento de la infraestructura crítica que siguió al Katrina puso de manifiesto la importancia de crear un sistema de salud pública más fuerte y mejor coordinado que abarque muchos aspectos: el saneamiento, el suministro de agua y alimentos inocuos, el control de las enfermedades infecciosas, el tratamiento de las enfermedades crónicas, la reducción de riesgos ambientales, el acceso a la asistencia sanitaria, la comunicación de riesgos y los preparativos para situaciones de emergencia.

En el presente capítulo se describen las metas generales, la organización y el financiamiento de nuestro sistema de salud pública y se exponen los problemas actuales que aún no se resuelven y los que se prevén en el futuro. En el recuadro “Algunos recursos importantes de salud pública” puede obtenerse más información sobre determinadas áreas de la salud pública que no se abordan en este capítulo.

¿CÓMO FUNCIONA LA SALUD PÚBLICA?
Es frecuente que el sistema de salud pública, que funciona a la sombra de la medicina, parezca invisible al común de la gente. El financiamiento de la salud pública es moderado por comparación con el de la medicina, y en 2004 representó tan sólo el tres por ciento de los $1,9 billones que se gastaron en la salud.5 No obstante, a lo largo del último siglo la salud pública ha efectuado enormes contribuciones a la sociedad. A principios del siglo XX, la mortalidad disminuyó 40% en el país; en las ciudades principales, casi la mitad de esta disminución se atribuyó a la dotación de sistemas de agua limpia.6

Además, los organismos de salud pública son bien conocidos porque proporcionan servicios individuales o “de salud personal” cuyo interés se centra en la prevención y el diagnóstico temprano. Por ejemplo, se ofrece la detección del cáncer a las personas que no pueden pagar las cuentas médicas porque carecen de seguro o porque el que tienen es insuficiente. Las campañas de vacunación suelen ser organizadas por las entidades de salud pública, y lo mismo sucede con los servicios de tratamiento de las enfermedades infecciosas, como la infección por el VIH y el sida. De igual importancia son los servicios de “salud de la población” bajo la forma de iniciativas como la conducción de autos sin riesgo (por ejemplo, la promoción de la adopción de leyes relcionadas con el uso de cinturones de seguridad y las bolsas de aire para prevenir y reducir los traumatismos), el control del tabaco y las campañas de prevención del SARS (síndrome respiratorio agudo grave).7

El itinerario del país para cumplir las metas nacionales de salud pública es el documento denominado Healthy People 2010 (www.healthypeople.gov). Esta iniciativa ha sido coordinada durante más de 45 años por la Oficina de Prevención de Enfermedades y Promoción de la Salud, que forma parte del Departamento de Salud y Servicios Sociales (HHS), en colaboración con organizaciones nacionales, dependencias sanitarias estatales y locales, fundaciones, empresas y muchas otras entidades en los sectores público y privado.

Los departamentos de salud estatales y locales se basan en Healthy People para fijar sus propios objetivos,8 que luego se notifican para su análisis al Centro Nacional de Estadísticas Sanitarias en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), que pertenecen al HHS. Las actualizaciones trimestrales pueden consultarse en: http://wonder.cdc.gov/data2010/about.htm. 9

De las 28 áreas específicas de la iniciativa, algunas se proponen lograr disminuciones en la prevalencia de enfermedades crónicas generalizadas, como el cáncer, la diabetes sacarina y las nefropatías. Otras fijan metas para el fortalecimiento de la capacidad, como son las mejoras de la infraestructura de comunicaciones y de salud pública (véase más adelante). Una meta común es eliminar las disparidades sanitarias —responsabilidad que se comparte con el sistema médico— mediante una estrategia de campañas de educación del público que pueden disminuir los factores de riesgo individuales, en combinación con mejoras en el tratamiento de las afecciones crónicas.10

¿QUÉ INCLUYE LA INFRAESTRUCTURA DE SALUD PÚBLICA?
El sistema de salud pública del país es muy amplio e incluye lo siguiente:

  • 2 864 departamentos de salud locales;
  • 59 departamentos de salud estatales, territoriales e insulares;
  • diversas dependencias generales, particularmente los CDC y la Dirección General de Recursos y Servicios Sanitarios (HRSA), que destinan una buena parte de sus fondos a los programas estatales;
  • los organismos de salud tribal, coordinados por el Servicio de Salud de los Indios;
  • más de 160 000 laboratorios públicos y privados;
  • hospitales y otros proveedores de asistencia médica del sector privado;
  • organizaciones voluntarias, como la Cruz Roja Estadounidense, la Asociación Estadounidense de la Diabetes, la Sociedad Estadounidense del Cáncer y muchas otras.11

Cuando se trata de dar respuesta a situaciones de emergencia, los primeros en responder son los servicios locales de salud pública, cuyo personal tiene muchas otras responsabilidades además de ésta, como son la vigilancia de los brotes epidémicos, las inspecciones sanitarias del ambiente y los restaurantes, la supervisión de la prestación de servicios preventivos como las vacunaciones, y docenas de otras actividades.12

En conformidad con las constituciones respectivas, los gobiernos estatales tienen la autoridad legal y la responsabilidad primordial de la salud pública y la seguridad de los habitantes. En la mitad de los estados, el departamento de salud pública es una dependencia autónoma y en todos menos en uno el director es un miembro del gabinete del gobernador. Otros estados tienen dependencias multifuncionales que combinan las responsabilidades con respecto a la salud, los servicios sociales, el medio ambiente y otras responsabilidades. Cada estado y jurisdicción local aplica la salud pública siguiendo criterios algo diferentes, los cuales dependen de las preferencias de la comunidad, las prioridades de los funcionarios elegidos por votación, la situación geográfica, los recursos económicos y empresariales, los sistemas regionales de salud y otros factores.13

En el ámbito federal, la dependencia principal son los CDC.14 Si bien una gran proporción del presupuesto de esta dependencia se destina a los estados,15 los CDC también financian a otros asociados, como la Asociación de Funcionarios de Salud Estatales y Territoriales, la Asociación de Laboratorios de Salud Pública, la Asociación Nacional de Funcionarios de Salud de los Condados y Municipios, el Consejo de Epidemiólogos Estatales y Territoriales,16 la Asociación de Escuelas de Salud Pública y la Asociación de Facultades de Medicina de los Estados Unidos,17 entre otros. Estas organizaciones patrocinan conferencias, convocan grupos de trabajo, formulan y aplican políticas, realizan encuestas y otras formas de investigación y proporcionan orientación y ayuda técnica estandarizadas.

La fuerza de trabajo, que es multidisciplinaria, suma alrededor de medio millón de empleados federales, estatales, locales y del sector privado.18 Abarca profesionales, técnicos, científicos, gestores, administradores de programas, investigadores y personal de apoyo, algunos de los cuales deben contar con una licencia y certificación de las autoridades estatales o de organizaciones profesionales.19 Las categorías ocupacionales principales son las enfermeras de salud pública, los administradores y los especialistas en el medio ambiente. Otros participantes destacados son el personal de laboratorio, los inspectores, nutricionistas, médicos, dentistas, farmacéuticos, especialistas en seguridad ocupacional, ingenieros, bioestadísticos, educadores sanitarios, veterinarios y epidemiólogos.20

¿CÓMO SE FINANCIA LA SALUD PÚBLICA?
En 2004 apenas el tres por ciento de los $1 900 billones que se gastaron en la salud se utilizaron para prestar servicios de prevención y salud pública para la población.21 Habida cuenta de que la mayor parte de los programas de salud pública reciben financiamiento de distinta procedencia y muchos funcionan gracias a la cooperación de varias dependencias (por ejemplo, las que se dedican a prestar servicios de salud mental y a los ancianos), las cifras del gasto total para la salud pública resultan difíciles de calcular.22

Además de las aportaciones federales, los gobiernos locales aportan cantidades considerables al gasto en salud pública. En el plano estatal, los departamentos de salud dependen muchísimo de los fondos de las subvenciones federales y también reciben una parte del financiamiento de los impuestos estatales. En el ámbito local, la procedencia de los fondos es diversa. Por ejemplo, algunos condados y municipios utilizan los impuestos sobre la propiedad y sobre las ventas para financiar programas, y muchos cobran tarifas por prestar determinados servicios. Las fundaciones privadas también son proveedores importantes de financiamiento para las investigaciones y para proyectos especiales en áreas fundamentales como son la asistencia médica para las personas sin seguro, la infección por el VIH y el sida, el alcoholismo, la obesidad y la drogadicción.23

Además de los CDC y la HRSA, otras dependencias del HHS que financian la salud pública son la Dirección General de Servicios contra el Abuso de Sustancias y para el Tratamiento de la Salud Mental (SAMHSA) y la Dirección General de Alimentos y Medicamentos.24 (Véase el gráfico “Presupuestos de las dependencias federales de salud pública, año fiscal 2006”.) Dependiendo de la organización de los gobiernos estatales, una parte de los fondos federales se entregan directamente a los gobiernos locales o son administrados por oficinas regionales que se localizan en todo el estado.25 Otras dependencias federales que tienen responsabilidades relacionadas con la salud son la Agencia para la Protección Ambiental26 (EPA) y los Departamentos de Agricultura y Ganadería,27 Defensa,28 Educación,29 Seguridad Nacional,30 Trabajo31 y Asuntos de los Veteranos.32

El Commonwealth Fund,33 la Fundación de Asistencia Médica de California, la Fundación Robert Wood Johnson,34 y la Fundación de la Familia Kaiser35 proporcionan subvenciones para financiar proyectos especiales, y los gobiernos estatales también financian muchos programas de salud pública.36 En el ámbito local, las organizaciones caritativas, las organizaciones religiosas y las organizaciones mediante afiliación, así como las empresas, prestan apoyo a programas  fundamentales, como es la provisión de servicios y tamizajes que constituyen una red de seguridad para la asistencia sanitaria.

En el Congreso, la gran infusión de fondos federales que se produjo entre 2001 y 2006 generó grandes expectativas de rendición de cuentas por parte del sistema de salud pública. En particular, el Congreso ha pedido que se lleven mejor las cuentas del dinero federal que se destina a la capacidad de preparación y que va a parar a los presupuestos estatales y locales. En respuesta a una serie de audiencias que se celebraron durante el 109.o periodo legislativo del Congreso37 y a la insistencia incesante de la Oficina de Responsabilización del Gobierno (GAO), el HHS ha revisado exhaustivamente las directrices sobre la manera en que los estados tienen que notificar el gasto que destinan a los preparativos para casos de emergencia utilizando los fondos del CDC y de la HRSA.38

Por ejemplo, el HHS está exigiendo que todas las dependencias públicas adopten el Sistema Nacional para la Gestión de Incidentes (www.fema.gov/emergency/nims), que tiene por finalidad “constituir un método integral de carácter nacional y uniforme para la gestión de todos los incidentes que involucran riesgos en todos los niveles jurisdiccionales y en todas las disciplinas funcionales”.39 Como parte de ello, se deben planificar y llevar a cabo ensayos teóricos y sobre el terreno.40

Es claro que en el futuro los preparativos para casos de emergencia y la respuesta correspondiente van a exigir una cooperación más estrecha entre el HHS y el Departamento de Seguridad Nacional. La GAO ha recomendado que ambos departamentos colaboren en todos los niveles, especialmente en el área de las comunicaciones y la tecnología de la información, en la que uno y otro ha venido aplicando iniciativas nacionales por separado.41

Los problemas concretos con que se enfrenta el sistema de salud pública son numerosos y diversos, y van desde la prevención del asma hasta los preparativos en contra del bioterrorismo y la inocuidad de los alimentos, y desde la prestación de servicios de prevención y tratamiento para los enfermos infectados con el VIH o aquejados de sida hasta los preparativos contra una posible pandemia de gripe. A continuación se exponen resúmenes de los cinco problemas más destacados en este campo: la obesidad, los problemas de la fuerza de trabajo de salud pública, la tecnología de la información sanitaria, la higiene del medio y los servicios de salud pública para las personas sin seguro. En el recuadro “Algunos recursos importantes de salud pública” pueden encontrarse ideas sobre cómo seguir explorando éstos y otros temas.

CÓMO HACER FRENTE A LA OBESIDAD EN LA POBLACIÓN
Es posible que uno de los peores problemas que afronta la salud pública en la actualidad sea la epidemia de obesidad, principalmente a causa de su vínculo con enfermedades crónicas de tratamiento costoso, sobre todo las cardiopatías y la diabetes sacarina, cuyas consecuencias pueden incluir insuficiencia renal y amputación de miembros. En 1991, las tasas de prevalencia de la obesidad fluctuaban entre 15 y 19 por ciento en cuatro estados y en ninguno sobrepasaban el 20 por ciento. Por contraposición, en 2004 las tasas de prevalencia eran de 20 a 24 por ciento en 33 estados y pasaban de 25 por ciento en nueve.42 Algunos economistas están convencidos de que la obesidad ha representado hasta 27 por ciento del gasto sanitario en los últimos 20 años, debido en gran parte a que es un factor contribuyente de la diabetes sacarina, la hipertensión arterial y las cardiopatías, entre otras enfermedades crónicas cuyo tratamiento es costoso.43 (Véanse los gráficos “La obesidad por estados, 2005” y “La incidencia de diabetes sacarina según la edad, desglosada por raza y grupo étnico, 1997-2004”.)

El imperativo para la salud pública es encontrar las intervenciones más eficaces para mejorar la alimentación y la actividad física, así como formular estrategias para hacer que estas intervenciones sean asequibles y estén al alcance de todas las comunidades, por ejemplo, en las cafeterías de las escuelas, los centros de trabajo, los campos de juegos y las tiendas minoristas. Llevar esto a la practica es más difícil en unas comunidades que en otras; por ejemplo, las familias trabajadoras con bajos ingresos característicamente han tenido que ir fuera de su vecindario para encontrar una buena selección de frutas y verduras frescas en las tiendas. Además, estos alimentos pueden ser más caros que la comida rápida y pueden exigir preparación adicional. Por otro lado, las oportunidades para hacer ejercicio suelen ser limitadas para los niños que viven en comunidades de bajos ingresos.44

Con el fin de determinar cuáles intervenciones dan buen resultado, a mediados de los años noventa los CDC iniciaron una asociación del sector público con el privado con la finalidad de formular pautas para un programa llamado “Guía de servicios preventivos para la comunidad”. En esa guía se examinan  las intervenciones que pueden aplicarse en las escuelas, los centros de trabajo, los sistemas de atención médica y en toda la comunidad (www.thecommunityguide.org/obese). 45

Una iniciativa complementaria de la anterior es el Programa Nacional de Educación sobre la Diabetes (NDEP), iniciativa conjunta de los CDC y los Institutos Nacionales de Salud (NIH). El NDEP, que agrupa en su seno a más de 200 organizaciones públicas y privadas, apoya a la comunidades, los prestadores de servicios y los centros de trabajo para educar a las personas y a las familias con respecto a la prevención de la prediabetes y la diabetes.46 El NDEP aplica un método por el cual los científicos colaboran directamente con los expertos en educación y comunicación sanitaria con el fin de elaborar materiales gratuitos y de bajo costo en varios idiomas.47 Se tiene la esperanza de que millones de personas aprendan, gracias a los planificadores de las comidas, los materiales educativos, los CD de música y los videos preparados por el NDEP en los que se presentan artistas destacados promoviendo mensajes de salud (http://ndep.nih.gov/diabetes/pubs/catalog.htm). 48

LA FUERZA DE TRABAJO DE LA SALUD PÚBLICA
En los estados, las recesiones económicas ocurridas entre 2001 y 2003 propiciaron recortes en muchos presupuestos de salud estatales y locales, lo que incluyó la congelación de contrataciones.49 De este modo se produjo una escasez de personal de salud pública que en 2004 llegó a ser hasta de 20 por ciento en algunos estados,50 y la contratación fue particularmente difícil en las zonas rurales y fronterizas.51

Uno de los motivos de la escasez son los sueldos relativamente bajos que se pagan a muchos miembros de la fuerza de trabajo de la salud pública.52 Aunque hay una amplia variación en el país y según el puesto, en 2004 el sueldo nacional promedio del personal de salud pública estatal y local apenas alcanzaba los $42 000.53 La carestía actual de este tipo de personal despierta una inquietud muy particular debido a la edad promedio de la fuerza de trabajo de salud pública, que actualmente ronda los 50 años.54 En los CDC, casi la mitad de los médicos y biólogos podrán jubilarse en el 2008.55

Por el lado positivo, nuevos programas de pregrado y de posgrado en ciencias de la salud están formando una generación más diversa de profesionales de la salud pública. Desde mediados de los años noventa ha venido aumentando la proporción de solicitantes de distintas razas y grupos étnicos en las escuelas de salud pública. En el otoño de 2004, había más de 19 000 estudiantes de posgrado en las 36 escuelas de salud pública acreditadas del país; uno de cada tres pertenecía a un grupo minoritario, lo que es compatible con la población cada vez más diversa del país. A partir de 1994, el número de solicitudes recibidas de miembros de grupos minoritarios ha aumentado 87 por ciento, por comparación con un aumento global de 54 por ciento.56

Algunos aspectos de la educación también se están abaratando y haciendo más accesibles; por ejemplo, los profesionales en ejercicio tienen acceso a docenas de cursos gratuitos y de bajo costo de educación continua en línea.57 Como parte de una iniciativa afín, varias organizaciones nacionales han formulado un conjunto de competencias fundamentales para ayudar a estandarizar el ejercicio de la salud pública y mejorar las aptitudes de la fuerza de trabajo.58

También se han elaborado competencias fundamentales para el uso de la tecnología de información sanitaria, también conocida como “informática”,59 esfera en la que se necesitará una estrategia a largo plazo para capacitar y actualizar a los trabajadores en un ambiente cada vez más informatizado.60 La Asociación Estadounidense de Informática Médica ( www.amia.org) está encabezando una iniciativa para capacitar en informática a 10 000 nuevos profesionales de la salud para el año 2010.61

LA TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN SANITARIA     
Entre las muchas lecciones extraídas de la experiencia del huracán Katrina se cuenta la función importante que las soluciones de la tecnología de la información y “telesalud” desempeñaron poco tiempo después del fenómeno meteorológico. Por ejemplo, una alerta de los CDC acerca de infecciones bacterianas relacionadas con las inundaciones que estaba vinculada con una base de datos de imágenes dermatológicas permitió que los trabajadores de salud proporcionaran tratamiento rápido y fundamentado.62 Los veteranos de guerra se encontraron entre los pocos evacuados cuyos expedientes médicos pudieron obtener inmediatamente en línea los proveedores que estaban prestando servicios en nuevos lugares.63 Pero, en general, los prestadores de servicios no tuvieron un acceso fácil a los expedientes médicos de los evacuados, ya que una gran parte de la información sobre los medicamentos recetados que las personas estaban tomando, así como otros suministros necesarios, resultó destruida.

Para hacer frente a este problema, la Oficina del Coordinador Nacional de Tecnología de la Información Sanitaria (ONCHIT), dependiente del HHS, tomó la iniciativa de encabezar un esfuerzo multiinstitucional para volver a crear rápidamente la información vital de los pacientes. En poco más de una semana, la Oficina colaboró con médicos, farmacéuticos y gerentes de prestaciones de seguro médico para compilar datos médicos de las personas en una base de datos temporal que se puso al alcance de los proveedores que atendían a los evacuados.64

Posteriormente, en noviembre de 2005, el HHS anunció que un grupo de estudio auspiciado por la Asociación de Gobernadores del Sur encabezaría las iniciativas de planificación para lograr la “recuperación de la información sanitaria digital” en los estados del golfo de México.65 Para esas fechas la coordinación regional de las redes de información sanitaria (también conocida como Organizaciones Regionales de Información Sanitaria) era una prioridad del HHS, pero cobró nuevo impulso después del huracán.66 Para apoyar la participación de las dependencias de salud estatales y locales en esas redes regionales, la Fundación Robert Wood Johnson facilitó subvenciones de un año (llamadas “InformationLinks”) a 21 lugares.67

El HHS está convocando diversos grupos de trabajo para que le asesoren sobre las formas de acelerar la adopción de tecnología de la información sanitaria y emitirá recomendaciones con respecto a los expedientes médicos electrónicos y para la vigilancia biológica, el rastreo al instante de información que permita triangular los datos de distintas fuentes con el fin de evaluar con más exactitud los riesgos de bioterrorismo y las nuevas amenazas para la salud pública.68 La Iniciativa de Salud Cibernética (e-Health Initiative) y Conectarse para la Salud (Connecting for Health), dos iniciativas de colaboración nacional con financiamiento del sector privado, han formulado otras recomendaciones.69 En los próximos años tendrá una importancia decisiva el desarrollo de nueva seguridad de la información y de normas sobre el carácter privado que apuntan a allanar los temores de que la tecnología de la información sanitaria aumente el riesgo de exposición pública o el uso indebido de información personal de carácter delicado.70

LA HIGIENE DEL MEDIO
El carácter tóxico del agua de las inundaciones que sobrevinieron después del huracán Katrina fue un ejemplo muy ilustrativo de las amenazas para la salud humana que se producen durante un desastre ambiental. En los análisis ambientales de la presencia de productos tóxicos tales como metales pesados y derivados del petróleo en Nueva Orleans se encontraron grados diversos de contaminación en toda la ciudad.71 Como la duración de la exposición a los productos tóxicos es importante para la salud humana, los expertos no se ponen de acuerdo sobre la magnitud verdadera del peligro a largo plazo al que se expusieron los residentes y los evacuados que regresaron a sus casas.72

La exposición al plomo, que afecta a las funciones cerebrales en los niños pequeños y contribuye a la aparición de hipertensión arterial en los adultos, es un problema crónico de la salud pública. Por desgracia, el informe más reciente sobre “biomonitoreo” de los CDC llegó a la conclusión de que si bien las concentraciones sanguíneas de plomo en los niños han disminuido en general, las concentraciones en los niños afroestadounidenses siguen siendo más altas que en los blancos.73 El Organismo Internacional de Investigación sobre el Cáncer clasifica el plomo como un posible cancerígeno humano.74

El uso de “sustitutos más inocuos” basados en el “principio de precaución” —es decir, adoptar medidas para reducir los riesgos innecesarios— se establece cada vez más en las evaluaciones de riesgos derivados del medio.75 Por ejemplo, los NIH casi han eliminado la producción de residuos radiactivos en su recinto de Bethesda, Maryland, y operan un hospital donde no se usa el mercurio.76 Kaiser Permanente, Wal-Mart, Hewlett Packard, Microsoft y muchas otras empresas importantes han eliminado gradualmente el uso del plástico de PVC (cloruro de polivinilo o vinilo), el cual libera dioxina, un cancerígeno comprobado.77

Los riesgos ambientales vinculados con las plantas de productos químicos han sido vigilados por la EPA desde finales de los años ochenta,78 pero el riesgo de terrorismo ha acrecentado las inquietudes con respecto a la seguridad de dichas plantas. El DHS ha identificado 3 400 establecimientos que “plantean el máximo riesgo para la vida y la salud humanas” si llegan a ser atacados, incluidos 272 locales donde, en el peor de los casos, la liberación de sustancias químicas tóxicas podría enfermar o matar a más de 50 000 personas.79 A pesar de todo, es probable que continúen las prolongadas tensiones sobre los reglamentos federales y estatales de los productos tóxicos industriales y la autorregulación de la industria.80

LA  SALUD PÚBLICA Y LAS PERSONAS SIN SEGURO
Muchas personas dan por sentado que el sistema de salud pública tiene como finalidad principal proporcionar atención médica a las personas sin seguro y a otros grupos de población vulnerables; esto es comprensible, pues las dependencias de salud pública destinan una parte considerable de su tiempo y sus recursos a facilitar servicios de salud personal —por ejemplo, vacunas, tamizaje de la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas, planificación de la familia y atención primaria de salud—, por comparación con las iniciativas de prevención en la comunidad y los servicios dirigidos a la población.81 En este ámbito, la justicia y la equidad sociales son valores fundamentales, de manera que mientras la población sin seguro siga solicitando servicios, las dependencias y el personal de salud pública seguirán tratando de satisfacer las necesidades básicas proporcionando alguna atención médica a las personas que carecen de otras opciones.

DEBATES ACTUALES EN MATERIA DE POLÍTICAS
La salud pública está avanzando en nuevas direcciones para responder a los grandes problemas actuales y a los que van surgiendo, pero el ámbito de responsabilidad y la falta de continuidad del financiamiento en este campo pueden dificultar constantemente la planificación en el futuro. Entre los graves problemas que se ciernen en el horizonte cabe mencionar la necesidad de reforzar la fuerza de trabajo, hacer un mejor uso de la tecnología de la información, ampliar los esfuerzos para mejorar la higiene del medio y continuar los programas que tratan de satisfacer las necesidades básicas de salud de un número cada vez mayor de personas sin seguro. Como la salud pública depende del proceso anual de asignación presupuestaria, el financiamiento puede variar considerablemente de un año a otro, con lo que el destino de los programas e iniciativas es incierto. Además, hay ciertos indicios de que puede estarse desvaneciendo el entusiasmo del Congreso por facilitar más dinero para la salud pública bajo la forma de fondos para los preparativos de situaciones de emergencia. Por ejemplo, en el año fiscal 2006 la asignación para combatir el bioterrorismo en los niveles estatal y local y para los preparativos de salud pública fue de $824 millones, por comparación con $919 millones en el año fiscal 2005.82    

Con miras al futuro, en vista de que los factores del modo de vida —en particular, el tabaquismo, el sedentarismo y el exceso de peso— influyen en la salud de los individuos y son factores contribuyentes en las causas principales de mortalidad y morbilidad, es seguro que continuará el debate acerca de la función adecuada del gobierno y las organizaciones privadas, tales como las aseguradoras médicas y los empleadores, en la determinación de las decisiones sobre lo que comen y beben y cómo pasan su tiempo personal.

IDEAS PARA NOTAS Y REPORTAJES

  • Sobre la base de las pruebas científicas, en la actualidad se acepta en general que los mismos factores de riesgo —especialmente el tabaquismo, el sedentarismo y el exceso de peso— pueden intervenir en las causas principales de mortalidad y morbilidad, como son las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares. A la inversa, los modos de vida sanos disminuyen los costos de la atención médica y mejoran la calidad de la vida. Pregunte a expertos de su estado qué piensan acerca del grado en que el gobierno y las organizaciones privadas deben dictarles a las personas sobre qué deben comer y beber y cómo deben pasar su tiempo personal.
  • Los sistemas escolares de su región ¿dependen de los contratos con los vendedores de refrescos y los fabricantes de caramelos para complementar su presupuesto? ¿Se ha intentado cambiar esa norma?
  • ¿De qué manera las comunidades de ingresos bajos construyen lugares seguros y accesibles para que los niños jueguen y los adultos caminen o corran?
  • En su comunidad, ¿qué riesgos originados en el ambiente provienen de fuentes comerciales o residenciales? ¿Se producen repercusiones en el turismo, por ejemplo? ¿Utilizan las empresas el método de “sustitutos más inocuos” para determinar qué materiales y tecnologías tendrán los menores efectos negativos sobre el agua y la tierra?
  • ¿Qué servicios médicos prestan los programas de salud pública en su comunidad? ¿Cuál es el foco de interés de las campañas de salud de la población?
  • ¿Qué ejercicios de simulación de preparativos para casos de emergencia se han planeado en su estado? ¿Qué pondrán a prueba? ¿De qué manera se utilizarán los resultados para planificar lo que habrá que hacer en la realidad si se producen desastres tales como una tormenta de gran envergadura?

EXPERTOS Y SITIOS WEB

Analistas y promotores de la causa
Alden, Errol, Executive Director, American Academy of Pediatrics, 847/228-5005
Anderson, Gerard, Director, Center for Health Finance and Management, Johns Hopkins University, 410/955-3241
Barbera , Joseph, Co-Director, Institute for Crisis, Disaster and Risk Management, George Washington University, 202/994-8424
Benjamin, Georges, Executive Director, American Public Health Association, 202/777-2742
Blewett, Lynn, Associate Professor, School of Public Health, University of Minnesota , 612/626-4739
Boufford, Jo Ivey, Professor of Health Policy and Public Service, New York University, 212/998-7410
Brandt, Edward, Jr., Regents Professor Emeritus, Dept. of Health Admin. and Policy, Univ. of Oklahoma Health Sciences Center, 405/271-2115 x.37089
Budetti, Peter, Edward E. and Helen T. Bartlett Foundation Professor and Chair, Dept. of Health Administration and Policy, Univ. of Oklahoma Health Sciences Center, 405/271-2114
Cassel, Christine, President, American Board of Internal Medicine, 215/446-3500
Collins, Sarah, Assistant Vice President, The Commonwealth Fund, 212/606-3838
Epstein, Daniel, Press Officer, Pan American Health Organization, 202/974-3000
Fischer , Julie, Senior Associate, Chemical & Biological Weapons Nonproliferation, Stimson Ctr, 202/223-5956
Fisher, Barbara Loe, Co-Founder and President, National Vaccine Information Center, 703/938-3783
Gostin , Lawrence, Associate Dean, Law Center, Georgetown University, 202/662-9373
Hamburg, Margaret, Senior Scientist, Nuclear Threat Initiative, 202/296-4810
Heldring , Margaret, President, America's HealthTogether, 202/966-1138
Helms, Robert, Director of Health Policy Studies, American Enterprise Institute, 202/862-5877
Hinman, Alan, Senior Public Health Scientist, Public Health Informatics Institute, 404/687-5636
Jarris, Paul, Executive Director, Association of State and Territorial Health Officials, 202/371-9090
Koplan, Jeffrey, Vice President for Academic Health Affairs, Robert W. Woodruff Health Sciences Center, Emory University, 404/778-2444
Kremer, Michael, Gates Professor of Developing Societies, Harvard University, 617/495-9145
Levi, Jeffrey, Executive Director, Trust for America's Health, 202/223-9870
Libbey, Patrick, Executive Director, National Association of County and City Health Officials, 202/783-5550
Lurie, Nicole, Director, Center for Population Health and Health Disparities, RAND Corporation, 703/413-1100 x5127
Markel, Howard, Director, Center for the History of Medicine, University of Michigan, 734/647-6914
Marks, James, Senior Vice President, Director of Health Group, Robert Wood Johnson Foundation, 609/627-5796
Morrison, Stephen, Executive Director, HIV/AIDS Task Force and Director, Africa Program, Center for Strategic and International Studies, 202/775-3276
Myers, Matt, President and CEO, Campaign for Tobacco Free Kids, 202/296-5469
O'Toole, Tara, Chief Executive Officer and Director, Center for Biosecurity, University of Pittsburgh, 443/573-3304
Osterholm, Mike, Director, Center for Infectious Disease Research and Policy, University of Minnesota, 612/626-6770
Rowland, Diane, Executive Vice President, Kaiser Family Foundation, 202/347-5270
Ryan, Elaine, Deputy Executive Director, National Association of State Medicaid Directors, 202/682-0100
Salinsky, Eileen, Principal Research Associate, National Health Policy Forum, 202/872-0238
Scheppach, Ray, Executive Director, National Governors Association, 202/624-5300
Tallon, James, President, United Hospital Fund, 212/494-0700
Turnock, Bernard J., Clinical Professor, Community Health Sciences, University of Illinois at Chicago, 312/413-0107
Wilson, Joy Johnson, Federal Affairs Counsel, National Conference of State Legislatures, 202/624-5400

Entidades del gobierno
Baylor, Norman, Director, Office of Vaccines, Food and Drug Administration, 301/827-5105
Beall, Jack, Director, National Disaster Medical System, Department of Health and Human Services, 202/646-4315
Collins, Janet, Director, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Centers for Disease Control and Prevention, 770/488-5401
Crosse, Marcia, Director, Health Care, Government Accountability Office, 202/512-3407
Curie, Charles, Administrator, Substance Abuse and Mental Health Services Administration, 240/276-2000
Fauci, Anthony, Director, National Institute of Allergy and Infection Diseases, National Institutes of Health, 301/496-2263
Gellin, Bruce, Director, National Vaccine Program Office, Department of Health and Human Services, 202/690-5566
Gerberding, Julie Louise, Director, Centers for Disease Control and Prevention, 404/639-7000
Lister, Sarah, Expert in Public Health and Epidemiology, Congressional Research Service, 202/707-7320
Nabel, Gary, Director, Vaccine Research Center, National Institutes of Health, 301/496-1852
Phillips, Sally, Director, Bioterrorism Preparedness Research , Agency for Healthcare Research and Quality, 301/427-1571

Interesados directos
Bocchino, Carmella, Senior Vice President, Medical Affairs, America's Health Insurance Plans, 202/778-3200
Burch, Christine, Executive Director, National Association of Public Hospitals, 202/585-0100
Doyle, Arnold G., Director of Public Policy, Roche Pharmaceuticals, 973/235-5000
Gonzalez, Rose, Director, Department of Government Affairs, American Nurses Association, 301/628-5000
Marone, Barbara, Federal Affairs Director, American College of Emergency Physicians, 202/728-0610 x3017
Mitchell, Alicia, Vice President, Media Relations, American Hospital Association, 202/626-2339
Smith, Rick, Senior Vice President for Policy and Strategic Communications, PhRMA, 202/835-3400
Spatz, Ian, Vice President, Public Policy, Merck & Company, Inc., 202/638-4170
Yeater, Dianne, Senior Associate for Disaster Health Services, American Red Cross, 202/303-8613

Sitios web
America's HealthTogether   www.healthtogether.org
American Academy of Pediatrics   www.aap.org
American Enterprise Insititute   www.aei.org
American Public Health Association   www.apha.org
American Red Cross    www.redcross.org
Association of State and Territorial Health Officials    www.astho.org
Bloomberg School of Public Health, Johns Hopkins University   www.jhsph.edu
Bright Futures    http://brightfutures.aap.org/web
Campaign for Tobacco Free Kids   www.tobaccofreekids.org
CDC: Emergency Preparedness and Response   www.bt.cdc.gov
Center for Biosecurity, University of Pittsburgh www.upmc-biosecurity.org
Center for Civilian Biodefense Studies, Johns Hopkins University    www.hopkins-biodefense.org
Center for Infectious Disease Research and Policy, University of Minnesota   www.cidrap.umn.edu
Center for the Law and Public's Health, Georgetown University Law Center   www.law.georgetown.edu
Center for the Study of Bioterrorism and Emerging Infections   www.bioterrorism.slu.edu
Centers for Disease Control and Prevention  www.cdc.gov
Chemical & Biological Weapons Nonproliferation, Stimson Ctr   www.stimson.org/cwc
Department of Health and Human Services  www.dhhs.gov
Federal Emergency Management Agency  www.fema.gov
George Washington University Institute for Crisis, Disaster and Risk Management    www.gwu.edu/~icdrm/index.html
The Global Alliance for Vaccines and Immunization     www.vaccinealliance.org
Government Accountability Office   www.gao.gov
Health Affairs    www.healthaffairs.org
Institute of Medicine   www.iom.edu
Kaiser Family Foundation HIV/AIDS Policy Research, Analysis, Media, and Public Health Partnerships   www.kff.org/hivaids/index.cfm
Nat. Institute of Allergy and Infection Diseases, NIH     www.niaid.nih.gov
Nat. Vaccine Program Office, DHHS   www.hhs.gov/nvpo
National Academy of Sciences   www.nas.edu
National Association of County and City Health Officials     www.naccho.org
National Association of Public Hospitals  www.naph.org
National Cancer Institute Surveillance, Epidemiology, and End Results  http://seer.cancer.gov
National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion    www.cdc.gov/nccdphp
National Diabetes Education Program    www.ndep.nih.gov
National Disaster Medical System, DHS  www.oep-ndms.dhhs.gov
National Governors Association   www.nga.org
National Institute of Allergy and Infectious Diseases   www3.niaid.nih.gov
National Vaccine Information Center   www.909shot.com
The National Vaccine Program Office   www.hhs.gov/nvpo
National Women's Health Information Center  www.4women.gov
Office of Homeland Security   www.whitehouse.gov/homeland
Office of the Surgeon General   www.surgeongeneral.gov
Pan American Health Organization   www.paho.org
Public Health Informatics Institute   www.phii.org
Robert W. Woodruff Health Sciences Center, Emory University   www.whsc.emory.edu
Robert Wood Johnson Foundation   www.rwjf.org
Substance Abuse and Mental Health Service Administration   www.samhsa.gov
Trust for America's Health   www.healthyamericans.org
U.S. Army Medical Research Institute of Infectious Diseases   www.usamriid.army.mil
U.S. Dept. of Defense; Nuclear, Biological, and Chemical     www.nbc-med.org
Vaccine Research Center, NIH   www.vrc.nih.gov

NOTAS

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(http://www.chcf.org/documents/insurance/QuickReferenceGuide06.pdf). Descargado el 5 de julio de 2006.

b Department of Health and Human Services (2006). “FY 2007 Budget in Brief.” February.
(http://www.hhs.gov/budget/07budget/overview.html). Descargado el 5 de julio de 2006.

c CDC (1999). “Ten Great Public Health Achievements—United States, 1900-1999.” MMWR Weekly, 48(12), April 2.
(http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/00056796.htm). Descargado el 5 de julio de 2006.

d CDC and Department of Health and Human Services (2005). “Third National Report on Human Exposure to Environmental Chemicals.” July, p. 38. (http://www.cdc.gov/exposurereport/). Descargado el 5 de julio de 2006.

e CDC (2005). “National Fact Sheet.” October 26. (http://www.cdc.gov/diabetes/pubs/pdf/ndfs_2005.pdf). Descargado el 5 de julio de  2006.

f Thorpe, Kenneth (2006). “What Accounts for the Rise in Health Care Spending?” PowerPoint Presentation at the 13th Princeton Conference, May 24. (http://council.brandeis.edu/pubs/Prince13/thorpe_princetonfinal5-06.pdf). Descargado el 7 de julio de  2006; Thorpe, Kenneth et al. (2004). “The Impact of Obesity on Rising Medical Spending.” Health Affairs, Web Exclusive W-4, October 20, pP. 484-485. (www.healthaffairs.org). Descargado el 6 de julio de  2006.

1 Department of Health and Human Services (1999). “Public Health in America Statement.” Public Health Functions Project, December. (http://www.health.gov/phfunctions). Descargado el 3 de julio de  2006.

2 Lumpkin, John R. and Margaret S. Richards (2002). “Transforming the Public Health Information Infrastructure.” Health Affairs, 21(6), December, p. 45. (http://content.healthaffairs.org/cgi/reprint/21/6/45). Descargado el 3 de julio de  2006.

3 Department of Health and Human Services (2006). “Budget in Brief: Fiscal Year 2007.” February, p. 102, 104.
(http://www.hhs.gov/budget/07budget/2007BudgetInBrief.pdf). Descargado el 5 de julio de 2006.

4 Robert Wood Johnson Foundation (2005). “2005 Annual Report: President’s Message.” p. 3.
(http://www.rwjf.org/files/publications/annual/2005/RWJF_AR05_presidents_message.pdf). Descargado el 3 de julio de  2006.

5 California Health Care Foundation (2006). “US Health Care Spending Quick Reference Guide.”
(http://www.chcf.org/documents/insurance/QuickReferenceGuide06.pdf). Descargado el 3 de julio de  2006.

6 Cutler, David and Grant Miller (2004). “The Role of Public Health Improvements in Health Advances: The 20th Century United States.” National Bureau of Economic Research, February. (http://post.economics.harvard.edu/faculty/dcutler/papers/cutler_miller_cities.pdf). Descargado el 3 de julio de  2006.

7 Schneider, Mary-Jane. Introduction to Public Health. Boston: Jones and Bartlett, 2006, pp. 12-13.

8 Department of Health and Human Services (2000). "Healthy People 2010: Understanding and Improving Health." November, Foreword and pp. 2, 4. (www.healthypeople.gov/Document/pdf/uih/2010uih.pdf) Descargado el 3 de julio de  2006.

9 CDC (2004). “DATA 2010…the Healthy People 2010 Database.” July.  (http://wonder.cdc.gov/data2010/about.htm). Descargado el 3 de julio de  2006.

10 Department of Health and Human Services (2000). "Healthy People 2010: Understanding and Improving Health." November, p. 2, 16-17. (www.healthypeople.gov/Document/pdf/uih/2010uih.pdf). Descargado el 3 de julio de  2006).

11 Lister, Sarah A. “An Overview of the U.S. Public Health System in the Context of Emergency Preparedness.” CRS Report for Congress RL31719. March, p. 3. (http://www.fas.org/sgp/crs/homesec/RL31719.pdf). Véase también: Turnock, Bernard J. Public Health: What It Is and How It Works, Third Edition. Boston: Jones and Bartlett, 2004, pp. 223-273.

12 National Association of County and City Officials (2001). “Local Public Health Agency Infrastructure: A Chartbook.” October, p. 1. (http://archive.naccho.org/documents/chartbook.html). Descargado el 3 de julio de  2006.
 
13 Beitsch, Leslie M. et al. (2006) “Structure and Functions of State Public Health Agencies.” American Journal of Public Health. 96(1), p. 168-169. (http://www.ajph.org/cgi/content/abstract/96/1/167). Descargado el 3 de julio de  2006.

14 CDC. “About CDC: Our Story.” (http://www.cdc.gov/about/ourstory.htm). Descargado el 3 de julio de  2006.

15 Department of Health and Human Services (2006). “Budget in Brief: Fiscal Year 2007.” February, p. 21-22, 30, 32, 33, 41, 42. (http://www.hhs.gov/budget/07budget/2007BudgetInBrief.pdf). Descargado el 5 de julio de 2006; ExpectMore.gov (2006). “CDC: State and Local Preparedness Grants Assessment.” January. (http://www.whitehouse.gov/omb/expectmore/detail.10001052.2005.html).
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17 ASPH, ATPM and AAMC (2006). “CDC Cooperative Agreement Funding Opportunities.” (http://www.cdc-cafunding.org/). Descargado el 5 de julio de 2006.

18 Gebbie, Kristine (2000). “Public Health Work Force: Enumeration 2000.” Center for Health Policy, Columbia University School of  Nursing, December, p. 11. (http://www.nursing.hs.columbia.edu/institutes-centers/chphsr/enum2000.pdf). Descargado el 3 de julio de 2006; Turnock, Bernard J. Public Health: Career Choices That Make a Difference. Boston: Jones and Bartlett, 2006, p. 20.

19 Turnock, Bernard J. Public Health: Career Choices That Make a Difference. Boston: Jones and Bartlett, 2006, p. 20.

20 Turnock, Bernard J. Public Health: Career Choices That Make a Difference. Boston: Jones and Bartlett, 2006, pp. 35-36.

21 California HealthCare Foundation (2006). “US Health Care Spending Quick Reference Guide.”
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22 Lister, Sarah A. “An Overview of the U.S. Public Health System in the Context of Emergency Preparedness.” CRS Report for Congress RL31719. March, p. 13. (http://www.fas.org/sgp/crs/homesec/RL31719.pdf).  Descargado el 3 de julio de  2006.

23 Schneider, Mary-Jane. Introduction to Public Health. Boston: Jones and Bartlett, 2006, pp. 36-45.

24 Department of Health and Human Services (2006). “HHS: What We Do.” March. (http://www.hhs.gov/about/whatwedo.html/). Descargado el 5 de julio de 2006.

25 Department of Health and Human Services (2006). “Budget in Brief: Fiscal Year 2007.” February, pp. 21-22, 30, 32, 33, 41, 42. (http://www.hhs.gov/budget/07budget/2007BudgetInBrief.pdf). Descargado el 5 de julio de 2006.

26 Environmental Protection Agency (2006). “EPA: About EPA.” June. (http://www.epa.gov/epahome/aboutepa.htm). Descargado el 5 de julio de 2006.

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30 Department of Homeland Security. “Emergencies and Disasters: Preparing America.” (http://www.dhs.gov/dhspublic/theme_home2.jsp). Descargado el 6 de julio de  2006.

31 Departmentof Labor. "About DOL: General Information." (www.dol.gov). Descargado el 6 de julio de  2006.

32 Department of Veterans Affairs (2006). “About VA Home.” (http://www.va.gov/about_va/). May. Descargado el 6 de julio de  2006.

33 The Commonwealth Fund (2006). “About Us.” (http://www.cmwf.org/aboutus/aboutus.htm). Descargado el 7 de julio de  2006.

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35 Kaiser Family Foundation (2006). “About the Kaiser Family Foundation.”  (http://www.kff.org/about/index.cfm). Descargado el 6 de julio de  2006.

36 California Healthcare Foundation (2006). “About CHCF.” (http://www.chcf.org/aboutchcf/). Descargado el 6 de julio de  2006.

37 Government Printing Office (2006). “Terrorism: Emergency Preparedness.” J-109-46, Hearing before the Subcommittee on Terrorism, Technology and Homeland Security of the Committee on the Judiciary, Oct. 26.
(http://a257.g.akamaitech.net/7/257/2422/19jan20061300/www.access.gpo.gov/
congress/senate/pdf/109hrg/25378.pdf
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38 Lister, Sarah A. “An Overview of the U.S. Public Health System in the Context of Emergency Preparedness.” CRS Report for Congress RL31719. March, p. 22-24, 26, 29. (http://www.fas.org/sgp/crs/homesec/RL31719.pdf). Descargado el 3 de julio de  2006.

39 Chertoff, Michael (2005). Letter to Governors from The NIMS Integration Center, US Department of Homeland Security. October 4. (http://www.fema.gov/pdf/emergency/nims/letter_to_the_governors.pdf). Descargado el 3 de julio de  2006.

40 Lister, Sarah A. “An Overview of the U.S. Public Health System in the Context of Emergency Preparedness.” CRS Report for Congress RL31719. March, p. 26, 29. (http://www.fas.org/sgp/crs/homesec/RL31719.pdf). Descargado el 3 de julio de  2006.

41 Government Accountability Office (2005). “Information Technology: Federal Agencies Face Challenges in Implementing Initiatives to Improve Public Health Infrastructure.” Highlights, June. (http://www.gao.gov/highlights/d05308high.pdf). Descargado el 3 de julio de  2006.

42 Centers for Disease Control (2006). “Overweight and Obesity: Obesity Trends: U.S. Obesity Trends 1985–2004.” March. (http://www.cdc.gov/nccdphp/dnpa/obesity/trend/maps/index.htm). Descargado el 1 de julio de  2006.

43 Thorpe, Kenneth (2006). “What Accounts for the Rise in Health Care Spending?” PowerPoint Presentation at the 13th Princeton Conference, May 24. (http://council.brandeis.edu/pubs/Prince13/thorpe_princetonfinal5-06.pdf). Descargado el 7 de julio de  2006; Thorpe, Kenneth et al. (2004). “The Impact of Obesity on Rising Medical Spending.” Health Affairs, Web Exclusive W-4, October 20, pp. 484-485. (www.healthaffairs.org). Descargado el 6 de julio de  2006.

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47 National Diabetes Education Program. “NDEP Overview Brochure: Changing the Way Diabetes Is Treated.”
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48 National Diabetes Education Program. "NDEP's Publications Catalog." (http://ndep.nih.gov/diabetes/pubs/catalog.htm) Descargado el 3 de julio de  2006.

49 Boyd, Donald and Victoria Wachino (2004). “Is the State Fiscal Crisis Over? A 2004 State Budget Update.” Kaiser Commission on Medicaid and the Uninsured, January, p. 2, 7. (http://www.kff.org/medicaid/7003.cfm). Descargado el 3 de julio de  2006.

50 Association of State and Territorial Health Officials (2004). “State Public Health Employee Worker Shortage Report: A Civil Service Recruitment and Retention Crisis.” p. 2. (http://www.astho.org/pubs/Workforce-Survey-Report-2.pdf ). Descargado el 3 de julio de  2006.

51 Schur, Claudia L. (2004). “Rural Public Health Infrastructure” in Bridging the Health Divide: The Rural Public Health Research Agenda. University of Pittsburgh Center for Rural Health Practice, April, p. 9.
(http://www.upb.pitt.edu/crhp/Bridging%20the%20Health%20Divide.pdf). Descargado el 3 de julio de  2006.

52 Association of State and Territorial Health Officials (2004). “State Public Health Employee Worker Shortage Report: A Civil Service Recruitment and Retention Crisis.” p.10. (http://www.astho.org/pubs/Workforce-Survey-Report-2.pdf ). Descargado el 3 de julio de  2006.

53 Turnock, Bernard J. Public Health: Career Choices That Make a Difference. Boston: Jones and Bartlett, 2006, p. 40, cita de: Bureau of the Census Federal, State, and Local Governments, Public Employment and Payroll Data. Los datos sobre el empleo público se pueden consultar en: www.census.gov/govs/www/apes.html

54 Association of State and Territorial Health Officials (2004). “State Public Health Employee Worker Shortage Report: A Civil Service Recruitment and Retention Crisis.” p. 2. (http://www.astho.org/pubs/Workforce-Survey-Report-2.pdf ). Descargado el 3 de julio de  2006.

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56 Association of Schools of Public Health (2005). “2004 Annual Data Report.” June, pp. 1, 6-7.
(http://www.asph.org/userfiles/ADR2004.pdf). Descargado el 3 de julio de  2006.

57 Por ejemplo, véase: Public Health Foundation’s TrainingFinder Real-time Affiliate Integrated Network (TRAIN) at www.train.org.

58 Council on Linkages between Academia and Public Health Practice (2001). “Core Competencies Without Skill Levels.” April. (http://www.trainingfinder.org/competencies/list_nolevels.htm). Descargado el 3 de julio de  2006.

59 National Committee on Vital and Health Statistics (2001) “A National Agenda for Public Health Informatics.” June. (http://www.ncvhs.hhs.gov/010627p3.pdf). Descargado el 3 de julio de  2006.

60 American Health Information Management Association (2006). “Building the Work Force for Health Information Transformation.” p. 3. (http://www.ahima.org/emerging_issues/Workforce_web.pdf). Descargado el 5 de julio de 2006.

61 American Medical Informatics Association (2006). “AMIA 10x10: 10,000 Trained by 2010.” July. (http://www.amia.org/10x10). Descargado el 5 de julio de 2006.

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63 Baker, ML (2005). “Electronic Health Data Helping Katrina Victims.” Ziff Davis CIO Insight. September 15.
(http://www.cioinsight.com/article2/0,1540,1859142,00.asp). Descargado el 5 de julio de 2006.

64 Ferris, Nancy (2005). “Health IT to Help with Care for Katrina Victims.” Government Health IT, September 9.
(http://www.govhealthit.com/article90700-09-09-05-Web). Descargado el 5 de julio de 2006; Broder, Caroline (2005). “Effort Under Way to Provide Medication Data on Katrina Evacuees.” Healthcare IT News, September 16. (http://www.healthcareitnews.com/printStory.cms?id=3662). Descargado el 1 de julio de  2006.

65 Department of Health and Human Services (2005). “HHS Enters Into Agreements to Support Digital Health Recovery for the Gulf Coast: Partnerships Will Accelerate Electronic Health Records in Gulf States.” Press release, November 17. (http://www.hhs.gov/news/press/2005pres/20051117.html). Descargado el 5 de julio de 2006.

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67 Robert Wood Johnson Foundation (2005). “Public Health Agencies to Explore Use of Information Technology to Improve Health.” Press Release, December 14. (http://www.rwjf.org/newsroom/newsreleasesdetail.jsp?id=10386). Descargado el 5 de julio de 2006.

68 Powner, David A. (2006). “Health Information Technology: HHS Is Continuing Efforts to Define a National Strategy.” Testimony before the Subcommittee on Federal Workforce and Agency Organization, Committee on Government Reform, House of Representatives. Government Accountability Office, March 15, pp. 7-8, 11-12. (http://www.gao.gov/new.items/d06346t.pdf). Descargado el 5 de julio de 2006; Access Intelligence, LLC (2006). “DHS Plans Award Soon for National Biosurveillance Info System.” Defense Daily’s TR2: Terror Response Technology Report, May 17, p. 1. (http://www.investorideas.com/Companies/WDT/Media/TR2_0517.pdf). Descargado el 10 de julio de 2006.

69 Association of State and Territorial Health Officials (2005). “Public Health, Health Care and Health Information Technology:  A New Opportunity for Public Health Agencies.” Public Health Informatics Update, July. (http://www.astho.org/pubs/healthinformationtechnologyupdateJuly2005.pdf). Descargado el 5 de julio de 2006.

70 Connecting for Health (2005). “Linking Health Care Information: Proposed Methods for Improving Care and Protecting Privacy.” February, p. 1, 4. (http://www.connectingforhealth.org/assets/reports/linking_report_2_2005.pdf). Descargado el 6 de julio de  2006.

71 Environmental Protection Agency (2006). “Response to 2005 Hurricanes: Sampling of Residual Sediment in Flood Impacted Areas.” June. (http://www.epa.gov/katrina/testresults/sediments/residual_zip.html). Descargado el 6 de julio de  2006.

72 PBS (2005). “Environmental Impact of Katrina.” Online News Hour with Jim Lehrer, November 8.
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73 CDC and Department of Health and Human Services (2005). “Third National Report on Human Exposure to Environmental Chemicals.” July, p. 38. (http://www.cdc.gov/exposurereport/). Descargado el 5 de julio de 2006.

74 CDC and Department of Health and Human Services (2005). “Third National Report on Human Exposure to Environmental Chemicals.” July, p. 40. (http://www.cdc.gov/exposurereport/). Descargado el 5 de julio de 2006.

75 Wikipedia (2006). “Precautionary Principle.” June. (http://en.wikipedia.org/wiki/Precautionary_principle). Descargado el 5 de julio de 2006.

76 Maryland Department of the Environment (2002-2006). “National Institutes of Health.”
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77 Rauber, Chris. “Bay Area Companies Join Forces to Phase Out PVC Plastics.” East Bay Business Times, December 7. (http://www.bizjournals.com/eastbay/stories/2005/12/05/daily25.html). Descargado el 5 de julio de 2006.

78 Environmental Protection Agency (2006). “Toxics Release Inventory (TRI) Program.” June. (http://www.epa.gov/tri/). Descargado el 5 de julio de  2006.

79 Government Accountability Office (2006). “Homeland Security: DHS Is Taking Steps to Enhance Security at Chemical Facilities, but Additional Authority is Needed.” GAO-06-150, January, p. 22. (http://www.gao.gov/new.items/d06150.pdf). Descargado el 5 de julio de  2006.

80 New York Times (2006). “Worse Than Nothing.” Editorial, June 14. (http://select.nytimes.com/gst/abstract.html?res=F60C1FF638550C778DDDAF0894DE404482). Descargado el 5 de julio de 2006.

81 Turnock, Bernard J. Public Health: What It Is and How It Works, Third Edition. Boston: Jones and Bartlett, 2004, p. 275.

82 Department of Health and Human Services (2006). “Budget in Brief: Fiscal Year 2007.” February, p. 104.
(http://www.hhs.gov/budget/07budget/2007BudgetInBrief.pdf). Descargado el 5 de julio de 2006.

 
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Notas

Algunos recursos importantes de salud pública

LA INCIDENCIA DE LA DIABETES SACARINA AJUSTADA SEGÚN LA EDAD, POR RAZA Y GRUPO ÉTNICO, 1997-2004

LA OBESIDAD POR ESTADOS, 2005

PRESUPUESTOS DE LAS DEPENDENCIAS FEDERALES DE SALUD PÚBLICA, AÑO FISCAL 2006

 

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